|
Te llevo grabada en
el alma, madre
cubana. Por favor háblame, dime algo o cuéntame de ti exprésate en
tu estilo Mambí, como de costumbre, como siempre, porque tu voz y tu
forma me contagian, me ayudan, me agradan y me inspiran.
Y así tal como el
apóstol que nos escucha guarda sus palabras de un amor puro, ya sean
claras, armónicas o de virtudes, inspiradas por mí, cada día me
acercan más a ti......
Recuerdos de allá, en
tu bohío, en Dos Ríos, al niño que cuidabas, que hoy es hombre
libre.
Tu presencia le hace falta, para calmar el frío de esta tierra
inglesa esclavizada por hombres falsos.
Que crearon al Dios para ser ellos endiosados...
¿Cómo regresar a tus
manos blancas de pudor y de trabajos esclavos, a tu sonrisa ingenua,
a tu mirada elocuente y sabia, de Madre Cubana virtuosa de
enseñanzas con respeto?...
Yo sigo siendo del
monte, del mar y del río, hoy maiesto de blancos, negros y mulatos
que seguimos viviendo todos juntos en el hastío...
|
Tú eres el amor propio, la esperanza del
mañana, la que logra mis éxitos, la que inspira mi alma.
Te escucho en las noches cuando
recuerdo tus palabras y tus enseñanzas.
Oh! si pudieramos estar juntos y romper las cadenas que aún nos
separan. Madre del hijo, que ya ha crecido que quiere ofrecerte sus
logros, verte, besarte, en suelo cubano.... la patria de José Martí.
Con todos sus ahorros que él ha
guardado, que es muy poco lo obtenido, pero te llevaré a cambio de
la libertad inspirada por el Apóstol y para todas las Madrecitas
Cubanas, en Mayo 2 dle 2002.
El día del Centenario cuando en
1902 se izó nuestra bandera cubana, la que nos trajo Narciso López
el venezolano, convertida y cambiada más tarde en nuestra bandera.
Quisiera estar junto a ti de la misma manera que Máximo Gómez y
Estrada Palma logrndo izar nuestra bandera.
Y escucharte de nuevo, con tu
punto guajiro de guitarra y con décimas del alma.....
Enrique L. Alberto
Gort
Profesor y poeta Cubano |