Madre
Faustino Prado García
¡Madre! Santa ambición que, en la divina
concepción, de la siembra a los eriales,
llevas, doblada al peso de los males,
la simiente que prende y que germina.
De tu llanto la gota cristalina
nutre con tu dolor a los rosales,
y cosechan tus ansias maternales
al mundo rosas... para ti la ¡espina!
Y al quererte cantar la voz no acierta
mas que a tu nombre repetir, y roja
es mi canción como una rosa abierta.
¡Madre!
¡Madre!
repito, y que congoja
me produce ese niño que deshoja
la blanca rosa por la madre muerta.
1941 |
Ofrenda a las Madres
Maria
Magdalena Pou Vda. de Aguilar
Hoy mi ofrenda de amor recibirás
en día tan sagrado para mi,
madrecita buena honrada tu serás
por quien vive pensando solo en tí.
A pesar de que te aleja la distancia
yo pienso en ti madre querida,
rozará tus cabellos la fragancia,
del amor de quien nunca te olvida.
Del fértil jardín del sentimiento,
arrancaré hoy la flor que se me antoja,
y dedicando a ti mi pensamiento,
prenderé en mi pecho la flor roja.
¡Gloria
a ti, a toda madrecita,
que
viva o muerta este en este día!
todas, todas hoy sean benditas,
y tu
¡más
que ninguna madre mía! |